de Radio Zapatista
Con tristeza recibimos la noticia del fallecimiento del compañero, filósofo y luchador don Luís Villoro, a los 91 años de edad.
Compartimos aquí el intercambio epistolar entre el Subcomandante Insurgente Marcos y don Luís Villoro, que tuvo lugar en 2011. También compartimos las palabras de don Luís Villoro durante el Festival de la Digna Rabia, en el Cideci/Universidad de la Tierra, Chiapas, el 4 de enero de 2009. Finalmente, una breve semblanza/homenaje de la Red contra la Represión y por la Solidaridad.
 


Intercambio epistolar sobre Ética y Política entre el Subcomandante Insurgente Marcos y don Luís Villoro

APUNTES SOBRE LAS GUERRAS. Carta primera del Subcomandante Insurgente Marcos a Don Luis Villoro
Una lección y una esperanza: Respuesta de don Luís Villoro a la primera carta del Subcomandante Insurgente Marcos
DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA, INDIVIDU@S Y COLECTIV@S. Carta segunda del Subcomandante Insurgente Marcos a Luis Villoro en el Intercambio Espistolar sobre Ética y Política
Respuesta de don Luís Villoro a la segunda carta del Subcomandante Insurgente Marcos
TAL VEZ… (Carta Tercera del Subcomandante Insurgente Marcos a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política)
Respuesta de Luís Villoro a la tercera carta del Subcomandante Insurgente Marcos
UNA MUERTE… O UNA VIDA (Carta cuarta a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política)


Don Luís Villoro en el Festival de la Digna Rabia (2009), Cideci/Unitierra Chiapas


Don Luís Villoro – Festival de la Digna Rabia – Parte I

Don Luís Villoro – Festival de la Digna Rabia – Parte II

Don Luís Villoro – Festival de la Digna Rabia – Parte III
Otra visión del mundo: Texto de la ponencia de don Luís Villoro en el Festival de la Digna Rabia, 4 de enero de 2009


Murió don Luis Villoro

Compañeras y compañeros:
El día de hoy murió don Luis Villoro. Don Luis ha aportado al pensamiento humano grandes reflexiones sobre filosofía, sobre la sociedad, la historia, la diversidad cultural, la igualdad, la justicia y el pensamiento crítico.
Don Luis estaba convencido de que hay que confiar en las propias capacidades analíticas y que esta confianza se desarrolla como cualquier otra virtud: con constancia y paciencia, sin olvidar que continuamente mantiene una batalla contra el dogmatismo. Nos hizo preguntarnos, por ejemplo, sobre el cómo los seres humanos a través de la historia reitera situaciones de dominio y ante todo, como se han liberado de muchas de estas situaciones.
Nunca se desanimó, nunca dejó de creer en la formación de un mundo justo. Mientras tantos y tantos se desanimaban y otros tantos claudicaban en sus luchas, después de la caída de muro de Berlín, don Luis hizo algo muy sensato: preguntarse qué es lo que falló y, con la respuesta encontrada, cómo recuperar la confianza para continuar la construcción de otra sociedad.
El entusiasmo de don Luis con el levantamiento zapatista de 1994 fue claro. En un país multicultural, era obvio que se hablara de la presencia de las culturas indígenas, romper la ideología predominante del México homogéneo, aprender que hay otras formas de vivir el mundo, de entenderlo. Con el levantamiento zapatista de 1994, don Luis entendió inmediatamente que la conciencia autónoma indígena no era sólo una realidad revelada, sino algo más bello, era una realidad revelante, ahí está el zapatismo que habla desde sí mismo y por sí mismo y que desde esa conciencia se llama a construir nuevos cimientos de país y de mundo.
Don Luis Villoro, más allá de su importantísima labor académica, era también nuestro compañero porque desde lo que era, lo que hacía, caminó, camina su pensamiento en las aspiraciones de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, porque era congruente, porque nunca dejó de solidarizase con nuestras compañeros y compañeras zapatistas; su participación en ese grandioso intercambio de pensamientos que fue el Festival de la Digna Rabia está en nuestra memoria. Son inolvidables también los intercambios epistolares de don Luis con el Subcomandante Insurgente Marcos. También estará en nuestra memoria su gran entusiasmo, sus aplausos, su oído, risas y sonrisas de compañero que escucha a otro compañero, a otra compañera.
Finalmente, terminamos esta muy breve y grosera semblanza, terminamos de dar esta noticia que nos entristece, con las palabras de la Cuarta Carta a don Luis Villoro, enviada por el Subcomandante Insurgente Marcos:

“Con estos textos, ni ellos, ni usted, ni nosotros, buscamos votos, seguidores, feligreses.
Buscamos (y creo que encontramos) mentes críticas, alertas y abiertas. […]
Vale Don Luis. Salud y que sean vidas las que las muertes nos hereden.”

Contra el despojo y la represión…
¡La solidaridad!
Red Contra la Represión y por la Solidaridad
(RvsR)